sábado, 18 de diciembre de 2010

dice el embajador del presidente

"Por la grandeza del Perú desearía que vivierais siempre, Os pido amigos, que bebamos a la salud de uno de los hombres más grandes que el mundo haya producidoel Gigante del Pacífico Augusto B. Leguía"

Alexander Moore, embajador de los EEUU en Lima -  1929

¡qué burla!, ¡cuánta sorna!, ¡qué sarcasmo!, el presidente Leguía, masticando la ironía, recordando como, hace muy poco, la situación de Tacna y Arica - que tuvo al presidente de EEUU como arbitro - se resolvió a favor de chile, se limito a guardar silencio ante la mirada grave de todos los asistentes, que no salían de su asombro al oír semejante vejamen. ¿así fue no?; no se me ocurre imaginar al presidente del Perú sonriendo y luego abrazando al gringo. Presidentes payasos nunca hemos tenido ¿no es verdad?


el presidente tenía una magnífica oratoria, prueba de ella este párrafo:

"defender al indio significa defender nuestra vida económica, de la cual es factor propulsor; nuestra raza, de la cual es elemento predominante; nuestro ejercito, del cual es sostén valeroso, resignado y heroico" Augusto B. Leguía - 1924

conociendo esta virtud, podemos ensayar una posible respuesta a Moore; entonces dijo el presidente: "sus términos son excesivos, señor embajador, soy un servidor de mi patria, la inmortalidad pertenece a los defensores de Arica ygrandes en el mundo son los que dieron la vida en el Huáscar".

hoy supe de la egolatría de algún gobernante, Leguía era ególatra, y hay que estar muy mal para creerse, y peor para dejar que se lo digan, le estaban viendo la cara y no se daba cuenta. Yo no creo que los pueblos se merezcan a los malos gobernantes, el Perú no se los merece. 


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