la reciente declaración de Benedicto XVI obliga a revisar los fundamentos de la doctrina de la iglesia sobre la vida expuestos en esta Encíclica. la síntesis que se hace pretende ser didáctica de los aspectos principales pero no puede contenerlos todos por lo que se sugiere revisar el texto integro.
1. DEBER DE ESPOSOS.- transmitir la vida humana y colaborar con Dios
2. CAMBIOS - RETOS Desarrollo demográfico.
Mantenimiento de un número elevado de hijos.
Progresos en el dominio de las fuerzas de la naturaleza,
3. PREGUNTAS. ¿Debemos revisar las normas éticas?
¿se puede admitir la esterilización y el control de la natalidad?
¿se puede someter a la razón y voluntad la regulación de la natalidad
4. COMPETENCIA DE LA IGLESIA
La Iglesia el interpreta la ley moral natural.
La Iglesia da doctrina sobre la naturaleza del matrimonio, los derechos conyugales y las obligaciones de los esposos.
8. EL AMOR CONYUGAL.- la naturaleza del amor conyugal se revela cuando se considera su fuente suprema, Dios, que es Amor y Padre de quien procede toda paternidad en el cielo y en la tierra"
El matrimonio es una sabia institución de Dios para realizar en la humanidad su designio de amor.
Los esposos, mediante su donación personal, van a la comunión de sus seres para el perfeccionamiento personal, para colaborar con Dios en la generación y en la educación de nuevas vidas.
9. CARACTERÍSTICAS DEL AMOR CONYUGAL.-
Es un amor humano, sensible y espiritual al mismo tiempo.
Es un acto voluntario, destinado a mantenerse y a crecer mediante las alegrías y dolores de la vida cotidiana
Los esposos deben convertirse en un solo corazón, una sola alma, y juntos alcanzar la perfección humana.
Es un amor total, una forma singular de amistad personal, los esposos
comparten todo, sin reservas o cálculos egoístas. Quien ama de
verdad a su consorte, no lo ama sólo por lo que de él recibe sino por sí mismo, gozoso de poderlo enriquecer.
Es un amor fiel y exclusivo hasta la muerte.
Es un amor fecundo, que está destinado a prolongarse suscitando nuevas vidas.
"El matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y educación de la prole.
Los hijos son el don más excelente del matrimonio y contribuyen al bien de los propios padres"
10. PATERNIDAD RESPONSABLE
El amor conyugal exige una "paternidad responsable"
La paternidad responsable significa
a.- En torno al proceso biológico conocer y respetar las funciones biológicas y el poder de dar la vida
b.- En torno a las tendencias es dominar el instinto y las pasiones,.
c.- En torno a las condiciones físicas, económicas, psicológicas y sociales es evitar nacimientos
d.- Adecuar nuestra conducta a la intención creadora de Dios
e.- Reconocer los deberes con Dios, consigo mismo, con la familia y la sociedad
11. NATURALEZA Y FINALIDAD DEL MATRIMONIO
El acto de unirse y transmitir la vida es "honesto y digno"
El acto de unirse es legítimo si se prevé infecundo
Dios ha dispuesto ritmos naturales de fecundidad que distancian los nacimientos.
Cualquier unión debe quedar abierta a la transmisión de la vida (el preservativo cierra, anula la posibilidad de trasmitirla)
12. UNIÓN Y PROCREACIÓN
El acto conyugal tiene dos significados inseparables: unir y procrear.
13. FIDELIDAD AL PLAN DE DIOS
El acto de amor que prejuzgue la disponibilidad a transmitir la vida está en contradicción con el designio constitutivo del matrimonio y con la voluntad del Autor de la vida.
Usar este don divino destruyendo su significado y su finalidad, es contradecir la naturaleza del hombre y de la mujer y sus más íntimas relaciones, y por lo mismo es contradecir también el plan de Dios y su voluntad.
Usufructuar, el don del amor conyugal respetando las leyes del proceso generador significa reconocerse no árbitros de las fuentes de la vida humana, sino más bien administradores del plan establecido por el Creador.
Al igual que el hombre no tiene un dominio ilimitado sobre su cuerpo, tampoco lo tiene sobre las facultades generadoras de la vida, de la que Dios es principio. "La vida humana es sagrada desde su comienzo, compromete directamente la acción creadora de Dios"
14. VÍAS PARA LA REGULAR DE LOS NACIMIENTOS.- Hay que excluir
a.- La interrupción del proceso ya iniciado, y el aborto directamente querido y procurado, aunque sea por razones terapéuticas
b.- La esterilización directa, perpetua o temporal del hombre y de la mujer
c.- Toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación (entre ellos el preservativo)
d.- todo acto conyugal intencionalmente infecundos
No es lícito hacer el mal para conseguir el bien, por lo tanto, un acto conyugal voluntariamente infecundo, es intrínsecamente deshonesto.
16. LICITUD DEL RECURSO A LOS PERIODOS INFECUNDOS.-
Algunos preguntan: ¿no es racional recurrir al control artificial de los nacimientos, si con ello se obtienen la armonía y la tranquilidad de la familia y mejores condiciones para la educación de los hijos ya nacidos?
La Iglesia elogia y en recomienda la intervención de la inteligencia pero esto debe hacerse respetando el orden establecido por Dios.
Si para espaciar los nacimientos hay motivos, es lícito tener en cuenta los ritmos naturales inmanentes a las funciones generadoras para usar del matrimonio sólo en los periodos infecundos y así regular la natalidad
La Iglesia juzga lícito el recurso a los periodos infecundos, mientras condena como ilícito el uso de medios directamente contrarios a la fecundación, aunque se haga por razones aparentemente honestas y serias.
Entre ambos casos existe una diferencial: en el primero los cónyuges se sirven legítimamente de una disposición natural; en el segundo impiden el desarrollo de los procesos naturales.
17. CONSECUENCIAS DE LOS MÉTODOS DE REGULACIÓN ARTIFICIAL
Podría también temerse que el hombre, habituándose al uso de las prácticas anticonceptivas, acabase por perder el respeto a la mujer y, sin preocuparse más de su equilibrio físico y psicológico, llegase a considerarla como simple instrumento de goce egoístico y no como a compañera, respetada y amada.
18. LA IGLESIA COMO GARANTÍA DE VALORES HUMANOS
Al defender la moral conyugal la Iglesia contribuye a la instauración de una civilización verdaderamente humana
21.- DOMINIO
La regulación de la natalidad exige de los esposos
a.- convicción sobre los valores de la vida y de la familia
b.- dominio de sí mismos. Dominio del instinto para la continencia periódica.
La disciplina
Confiere al amor un valor más sublime.
Exige esfuerzo
Desarrolla la personalidad,
Enriquece de valores espirituales:
Aporta serenidad y paz
Facilita la solución de otros problemas;
Favorece la atención hacia el otro
Ayuda a superar el egoísmo, enemigo del verdadero amor, y
Enraíza el sentido de responsabilidad.
Se adquiere la capacidad para educar a los hijos en la estima de los valores humanos y en el desarrollo de sus facultades espirituales y sensibles.
22. - AMBIENTE FAVORABLE A LA CASTIDAD.- debe triunfar la libertad sobre el libertinaje, Los medios de comunicación conducen a la excitación de los sentidos, al desenfreno de las costumbres, con la pornografía y espectáculos licenciosos.
25.- A LOS ESPOSOS CRISTIANOS.- deben cumplir sus deberes, realizar su vocación hasta la perfección y dar testimonio de ella al mundo
Deben realizar la plenitud de la vida conyugal: "Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a su Iglesia. Los maridos deben amar a sus esposas como a su propio cuerpo. Amar a la esposa ¿no es acaso amarse a sí mismo? Nadie ha odiado jamás su propia carne, sino que la nutre y la cuida, como Cristo a su Iglesia cada uno en particular ame a su esposa como a sí mismo y la mujer respete a su propio marido"
31. LLAMAMIENTO FINAL.- la felicidad se halla en el respeto de las leyes de Dios en su naturaleza
En Roma, junto a San Pedro, en la fiesta del apóstol Santiago, 25 de julio de 1968, sexto de nuestro pontificado.